SIGO AMANDOTE

Al charlar con mi amiga Celeste, me dice que no sabe si sigue amándolo o no, y recordé esta canción de Edgar Oceransky, y también recordé ese amor raro que tengo contigo. Cuando tu me quisiste como para darlo todo, según tus propias palabras yo no lo quise y cuando yo estaba dispuesta a intentarlo; tu ya tenías otro olor en tu corazón. Y ahora en la distancia al recapacitarlo no es que yo no quisiera, es que yo tenía miedo de intentarlo, estaba tan fresca la herida; pero aun así todo pasa por algo, eso siempre creo.
Cuando alguna amiga me pregunta como se sabe cuando el amor que tienes es el bueno, como saber si es el que quieres tener por siempre, yo les digo que es cuando no dudas, pero ahora mis propias palabras no tienen sentido, yo he dudado mucho, pero siempre ha sido por miedo, por miedo a sufrir de nuevo, todos anhelamos tener un corazón para complementar el nuestro, pero esto no significa que tengamos que tenerlo junto a uno, no tiene que estar preso de nuestros besos, y no hay razón para encadenarlo a nuestra existencia. Yo lo se por que amo tu corazón y no importa que no estes aquí para compartir mis horas, para enjugar tus lagrimas y para tocar la misma ilusión.

 

5.12.08 02:37


EXACTO LUGAR

Mi amiga Kat dice que a veces es necesario mentir, y yo difiero, aunque duele escuchar que alguien no te quiere más o que sobras en la vida de ese ser por quien tú das la vida, creo que la honestidad es invaluable,  hay cosas que duelen y hay cosas que solo toman su respectivo lugar. Con el tiempo todo se termina de acomodar.
16.8.08 04:29


RESPONSABILIDAD

Tenía dieciocho años cuando salí de casa, mi madre me acompañó hasta aquel pequeño pueblo donde tenía que fundar una escuela, nunca habían tenido un jardín de niños y los habitantes del pequeño lugar, estaban expectantes a mi llegada; mi madre, no pudo ocultar el sentimiento de desconfianza que le dio el lugar, no había teléfono, tampoco transporte público, y aunque el tren hacía dos paradas diarias ahí, de ida y vuelta de la sierra a la frontera, no era nada fácil dejar a su única hija en un lugar que no conocía ni sabia como la tratarían, pero se hizo la fuerte y no dijo nada, yo la vi alejarse en el auto esperando que me dijera que si no me sentía bien ahí podría regresarme a casa, pero no lo dijo.

 

Yo siempre había vivido en la ciudad, así que no sabía nada de animales de corral corriendo libres por las calles y menos de pasear a caballo, además las costumbres eran muy diferentes, las chicas no salían solas a la calle y menos fumaban, así que yo tenia que fumar siempre dentro de casa para no asustar a nadie, caminaba un largo trecho para poder telefonear a casa y escuchar la voz quebrada de mamá que me pedía que me cuidara mucho, pero aun cuando fue tan difícil para mi, y lloraba mucho, yo sabia que lo que se esperaba de mi era que saliera adelante y no podía volver a casa sin trabajo y fracasada. Un día al volver de la ciudad mas cercana donde vivía mi inspectora escolar y donde yo acudía a llenar documentación, un tipo en una camioneta me llamó maestra y me dijo que si necesitaba un aventón a mi casa, yo no recordaba haberlo visto pero el me lo repitió “maestra te llevo?” y yo no dudé en que me conociera y agradeciéndole subí a su camioneta. Era muy joven, tal vez unos dos años mas grande que yo, y al conversar en el camino me confesó que jamás me había visto, pero que era lógico que era maestra por que no me vestía como las chicas del lugar, me dijo que vivía en un lugar cercano y que solo haría una parada en un pueblo y me llevaría a mi casa con gusto. Al llegar al pueblo bajó en una casa y al subir se veía muy molesto y traía una bolsa, de donde luego sacó unas cervezas invitándome a tomar una; yo le dije que no bebía (cosa que era cierta), y se molestó mas, comenzó a darme miedo por que íbamos en el campo, no había casas cerca y si algo malo pasaba yo sabía que nadie me escucharía gritar, el seguía tomando, y su actuar se tornaba raro, busqué en mi bolsa una lata de spray con gas lacrimógeno que mamá me había comprado, y en ese momento el paró la camioneta y bajó a revisar una llanta, al bajar, pude ver que tenía una pistola fajada en el pantalón, comencé a orar con mucha fe y mucho miedo, al volver a la camioneta se veía mas molesto cada vez pero no volvió a hablarme, solo me dijo que yo era muy rara, que todo mundo a mi edad tomaba y le gustaba divertirse. Afortunadamente, me llevó a la casa donde vivía y se retiró sin decir una palabra, yo ya no podía mas contener el llanto, la señora dueña de la casa, me contó que el tipo era cuidador de un rancho de narcotraficantes y que todos sabían que se drogaba, ella me cuidó mucho esa noche, y se ofreció a llamarle a mi mamá si yo quería que fuera por mi, pero yo sabia que tenía una responsabilidad y que no podía fallarle a nadie. Mis niños y todos los demás habitantes del lugar, me habían abierto su corazones, y confiaban en mi profesionalismo.

 

Después de tantos años, se que ese tiempo y todo lo que pasé en ese lugar me dio la oportunidad de aprender lo que no me enseñaron en la universidad, y lo que tampoco podría haber aprendido en mi casa.

 

 

 

14.8.08 00:59


POR QUE LA QUINTA TAMPOCO ES LA VENCIDA

Aquel día, llegué a su casa sin avisar, no sabía lo que me esperaba, sólo que iba decidida a terminar una relación que había comenzado sin meditar, sin medir las consecuencias y que estaba disfrutando mas de lo esperado, y eso precisamente fue lo que me asustó.

 

Todo había superado mis expectativas y yo sabía que eso no era posible, su vida, su carrera, sus prioridades, no se lo permitirían. Y tampoco mi corazón, tan solo y con tantas heridas tan recientes, nunca entendería por que no debía latir solo por el.

 

Ese día sabía perfectamente que el no intentaría detenerme pero me sorprendió cuando me abrazó y comenzó a consolarme, debo haber pasado mas de una hora en sus brazos como una pequeña niña, llorando por que lo nuestro no era posible, y el no hacía otra cosa que decirme que todo estaría bien y que pasara lo que pasara lo que habíamos vivido seria un día motivo de una sonrisa.

 

Y hoy lo compruebo y con una gran sonrisa puedo darme cuenta que fue una buena decisión, pero también me gusta dejar vagar mi mente y recordar esas tardes juntos, hablando de todo, compartiendo sueños y fantasías, y yo perdiéndome en sus ojos, y diluyéndome entre sus dedos.

 

 

 

9.8.08 19:30


Mamá

Hace muchos muchos años, la madre de Julia, una de mis amigas de la infancia, murió en un desafortunado accidente con armas de fuego, cuando Julia aun era una niña, y recuerdo como un día, ya casi con veinte años, nos comentó llorando que jamás podría perdonarle a su madre que la hubiera abandonado cuando más la necesitaba, su madre, no se suicidó, alguien mas jaló el gatillo, y Julia no podía superarlo, ella, ahora es exitosa, buena madre y una excelente persona, pero quedó marcada por aquella fatal tarde al salir del colegio. Y por supuesto que no la culpo al contrario la entiendo.

 

Para mi, mamá es mi apoyo y solo puedo ver y recordar cariño y dedicación al volver mi vista al pasado. Ella siempre esta cuando yo la necesito, somos muy diferentes pero jamás me ha fallado.

 

Andrea del Sol es una niña con apenas seis años, quien cuenta con una inteligencia por arriba de lo normal y una mirada dulce pero crítica y con una personalidad muy peculiar, ella, acaba de perder a su madre de veintisiete años, todo fue tan rápido: un embarazo extrauterino e insospechado, un hospital que no cumple con su labor, y con un error de doce horas que termina en la muerte de la joven mujer; y recuerdo las palabras de Julia, y trato de imaginar cuando Andrea del Sol, necesite escoger su vestido de graduación, o hablar de chicos, o cuando quiera saber si un cólico durará toda la vida, no quiero pensar que culpará a su mamá de dejarla cuando mas la necesitaba.

 

 

 

7.8.08 21:48


Tiempo

He estado pensando durante los últimos días en un post que hable sobre el tiempo; de cómo pasa rápido si no tomamos en cuenta los pequeños detalles; de cómo pueden pasar veinticuatro horas de nuestra vida y si no nos detenemos un poco en la loca carrera que nos tiende como trampa la rutina, pasa sin mas ganancia que la de pensar que fue un día más. Que Dios nos regaló un espectáculo maravilloso con la salida del sol, que no solo nos ilumina el ambiente y nos da calor sino que nos permite también ver las situaciones con un color diferente al de la noche anterior, tal vez nos perdimos también; el rocío de la mañana, que puede sentirse como una caricia después de una noche de desconsuelo, o tal vez no les dijimos a nuestros hijos suficientes veces cuanto los amamos durante el día, o no atendimos la llamada de esa amiga que necesitaba desahogarse prometiéndole llamarla mas tarde y luego olvidamos hacerlo. O no nos detuvimos a escuchar la historia de un anciano, que lo único que espera en el día es alguien amable que note que aun esta aquí. Tal vez solo nos limitamos a curar la rodilla raspada de un niño y no le dimos un abrazo que cure su corazón también raspado por el susto. A lo mejor todo el día postergué  llamarle a mamá,  aun cuando ella espera que le llame todos los días para escuchar mi voz. Ayer, la maestra de una de mis hijas tuvo un accidente en carretera, y perdió la vida su sobrino de cinco años, y sus dos niños están graves, uno de ellos compañerito del salón de mi hija. Y fue cuando me di cuenta del enfoque real que debía tener este escrito, debe recordarme vivir cada momento como si fuera el ultimo de mi vida, por que cada momento de nuestra vida es una oportunidad irrepetible de ser felices y no debemos dejarla ir. En esta época navideña que siempre nos lleva sin remedio a la reflexión quiero hacer el compromiso de vivir intensamente cada día de mi vida desechando viejos rencores que solo nos encadenan para alejarnos de la felicidad que debemos y merecemos vivir cada día, quiero celebrar el nacimiento del Salvador todos los días de mi existencia y poder terminar cada día dándole gracias a Dios por la oportunidad que me dio de  ser feliz y hacer felices a los que me rodean, sostenida en su Gracia. Quiero desearte a ti: que me lees por gusto (o por casualidad de búsqueda en google, jeje) no solo una muy Feliz Navidad, sino días de veinticuatro horas repletas de felicidad llenas de todos esos detalles que no vemos y que le dan sentido a nuestras vidas y pues, que mejor que seamos felices por decisión y no por casualidad. Dios te bendiga.


Descanse en Paz, Abraham, un nuevo ángel en el jardín del Señor.
27.12.06 16:57


María de los Angeles

Ella era amiga de mi mamá, era maestra y a primera vista parecía que tenía el mal del pinto; eso pensé yo cuando la vi, hasta que mi mamá me explicó que eran quemaduras muy antiguas las que tenia en los brazos y piernas. Su manera de ser al principio me asustaba, tenía una voz autoritaria y fuerte, pero al conocerla mejor supe que era dulce y amable, ahora concluyo que era su máscara hacia el mundo. Había nacido en un pequeño pueblo al sur de el estado norteño de México donde vivo; estudió para maestra en un internado rural, donde el gobierno ayudaba a familias de escasos recursos para que los jóvenes estudiaran; y solo volvían a casa en vacaciones, y precisamente en vacaciones ocurrió aquel terrible accidente cuando ella se quemó. Debe haber tenido unos dieciséis o diecisiete años, cuando escuchó gritos de personas en tropel corriendo en dirección contraria a la estación del ferrocarril; todo era miedo y confusión entre los habitantes de aquel poblado; entre el griterío logró escuchar que un vagón cargado de dinamita había estallado y estaba quemándose la estación, vio el humo que se elevaba en una gran columna hacia el cielo y fue cuando recordó a doña Mercedes; aquella viejecita inválida que vivía sola junto a la estación, nadie en su carrera, podía decirle  si la habían ayudado a salir; no lo pensó dos veces y corrió hacia el incendio, pensando que solo habían pasado unas horas que se había retirado de la casa de doña Mercedes después de haberle ayudado a limpiar su casa. Conforme se acercaba sentía el calor asfixiante de aquel infierno que iba devorando casas y cualquier objeto que encontraba a su paso, su sorpresa fue muy grande al ver la casa de la anciana aun en pie, pero rodeada de fuego, corrió hacia la puerta con el corazón desbocado y al abrirla encontró a doña Mercedes llorando y elevando una plegaria a Dios. Tomó una cobija y cubriendo a la anciana atravesó como pudo las llamas con ella cargando. Desfallecida logró llegar lejos del fuego, donde fueron auxiliadas por varias personas que intentaban sofocar el incendio, y hasta ese momento que ya la anciana estaba a salvo, se dio cuenta del horrible dolor de sus brazos y piernas causado por las terribles quemaduras que había sufrido. Su recuperación fue lenta y dolorosa, pero aun pasados los años, decía que si todo ocurriera de nuevo, lo volvería a hacer. Yo pienso que no era una coincidencia que su nombre fuera María de los Ángeles.
2.9.06 21:24


 [página siguiente]

M O T I V O S
Ver todo a través de un cristal, puede sonar vacío o hasta aburrido, pero lo mejor de todo, es que es seguro, desde aquí, puedes sentir, puedes amar, puedes esperar y... hasta puedes soñar… pero nada puede dañarte, o cuando menos, si lloras nadie te ve. Mi cristal a veces es transparente, Y a veces está opaco y siento frío. De noche ocasionalmente hasta dejo corridas las cortinas, para sentirme un tanto osada. De eso hablaré en este espacio, que hoy me conseguí para escribir, de como ve Lucía la vida a través de mi ventana. Mil gracias por visitar. Yo


C A T E G O R I A S


M I C A N C I O N
Lucía Joan Manuel Serrat Vuela esta canción para ti, Lucía, la más bella historia de amor que tuve y tendré. Es una carta de amor que se lleva el viento pintado en mi voz a ninguna parte a ningún buzón. No hay nada más bello que lo que nunca he tenido. Nada más amado que lo que perdí. Perdóname si hoy busco en la arena una luna llena que arañaba el mar... Si alguna vez fui un ave de paso, lo olvidé pa' anidar en tus brazos. Si alguna vez fui bello y fui bueno, fue enredado en tu cuello y tus senos. Si alguna vez fui sabio en amores, lo aprendí de tus labios cantores. Si alguna vez amé, si algún día después de amar, amé, fue por tu amor, Lucía, Lucía... Tus recuerdos son cada día más dulces, el olvido sólo se llevó la mitad, y tu sombra aún se acuesta en mi cama con la oscuridad, entre mi almohada y mi soledad.

M U S I C A


C O N T A C T O
luciatriste arroba gmail.com luciatriste arroba hotmail.com luciatriste1 arroba yahoo.com

L I N K S


Layout by Bara
powered by
myblog.es